Descripción del Documento
"Sobre orden público y reglamentación de los Carnavales" [La Alcaldía de Bucaramanga reguló estrictamente el orden público para las festividades de fin de año, prohibiendo el porte de armas, los juegos de azar y el uso de sustancias como harina o anilinas, además de restringir la venta de pólvora y "totes" por seguridad. El ejecutivo estableció un control riguroso sobre los disfraces al exigir una licencia remunerada con identificación obligatoria en el brazo, prohibió la entrada de menores de 14 años a bailes públicos y delegó en la Junta Organizadora la planificación de eventos como las batallas de flores, asegurando una vigilancia policial constante para mantener el decoro durante los carnavales]